Los mejores 6 trucos para cuidar de tu bolso de piel

¡Hola de nuevo a todos y a todas! Seguramente os estarésis preguntando cuáles son los os mejores 6 trucos para cuidar de tu bolso de piel que he prometido con este título. ¡Sigue leyendo para descubrirlo!

Hoy me gustaría hablar a cerca del cuidado de los bolsos y, en general, de todos los artículos de piel. No son accesorios baratos, y es por ello que vale la pena tratarlos con amor, cariño y respeto. ¡Sobre todo hacia ese dinero que hemos pagado por ellos! Por eso me he decidido a escribir sobre ¡los mejores 6 trucos para cuidar de tu bolso de piel!

¿Verdad que si no hicieses nada con tu piel ésta se vería apagada e incluso sucia? Imagina cómo quedarían tus manos al cabo de un año si no las hidratases un mínimo. Y estarás conmigo en que, si te expones al sol, la tonalidad de tu piel varía ni que sea un poquito. Es por ello que hay que tener en cuenta que un bolso está hecho de piel, que no es más que la capa de tejido orgánico que cubre el cuerpo de los animales y seres humanos, pero que ha pasado por un proceso de curtición que lo convierte en cuero. Además, cuanto más claro sea el tono del bolso, más riesgo existe de verse la mancha de grasa, aceite o gotitas de lluvia. Este hecho se acentúa cuando la piel es super natural y no ha sido prácticamente tratada o pintada (y no porque una piel esté pintada, tiene porque ser de peor calidad. Fijémonos en Hermés por ejemplo. Muchos de sus bolsos están super pintados, pero son de una calidad exquisita).

Pero bueno, basta de introducciones técnicas. ¡Vamos a ver cómo hacerlo!


1. DAR LAS BUENAS NOCHES A TU BOLSO

Y pensarás… Esta chica se ha vuelto loca. Bueno, eso podría ser una opción bastante factible. Pero en este caso, me refiero a que lo guardes bien dentro de una funda o bolsa guardapolvo (dust bag en inglés) a poder ser, transpirable. ¡Nosotros te regalamos una a medida para cada bolso que compres! Es como si le dieses las buenas noches y lo tapases para ir a dormir. De esta manera, la piel queda protegida ante cualquier factor externo, que suele reducirse al polvo o la humedad. También te permite manipular tu bolso con las manos en caso de que estés haciendo orden sin miedo a mancharlo con la propia grasa que desprendemos las personas. Y, ¡por cierto! si tu bolso va a hacer de Bella durmiente por un tiempo, es recomendable acompañarlo de una bolsita de gel de sílice, par evitar la humedad y, en consecuencia, el moho.


2. DARLE DE COMER A TU BOLSO

Y ahora qué: ¿¿¿He comprado un bolso o un Tamagotchi??? Cuando cambias de bolso y guardas (dentro de su funda, claro está) el bolso que ya no necesitas, no está de más que lo rellenes con papel de seda o similar (nunca de periódico o revista, pues su tinta puede desteñirse en el interior del bolso y provocar el desastre). Así evitarás que se deforme y se mantendrá como nuevo. Es normal que con el paso de los días, los bolsos dejen de ser tan rígidos, pues la piel va cayendo bajo los efectos de la gravedad y cada vez son más «moldeables». Pero si podemos evitar ciertas deformaciones, mucho mejor, ¿verdad?


3. TU BOLSO NO NECESITA VITAMINA D

En este caso, la traducción al extraño título del punto 3 sería que tu bolso no tiene que estar expuesto al sol directo cuando no esté en uso, pues eso provoca variaciones de color en el cuero. De hecho, como comentábamos en la intro, si nosotros exponemos nuestra piel al sol, nos quemamos o nos ponemos algo más morenos. Lo mismo pasa con el parquet de un piso o los muebles. ¿Porque no debería pasar lo mismo con un bolso?

4. EL ALGODÓN NO ENGAÑA

Para mantener tu bolso limpio y cuidado, puedes utilizar un paño de algodón y pasarlo por encima de la superficie, sin  frotar en exceso. Este proceso puedes hacerlo 1 vez a la semana, por ejemplo. Sobretodo: ¡nunca utilices agua! Si por casualidad se mojase (típico día en el que sales a pasear felizmente y se pone a diluviar) ¡no intentes secarlo con un secador! Ten paciencia, hazle un apaño tipo albornoz con una toalla (blanca mejor, por si acaso destiñese) y déjalo secar.

5. PIEL TERSA Y SUAVE, SIN ARRUGAS

Para que la piel del bolso se mantenga joven sin necesidad de acudir a un cirujano plástico, debes nutrirla de vez en cuando (un par de veces al año está bien). Puedes comprar una crema hidratante que no contenga ni siliconas ni petróleos (cuanto más neutra sea, mejor. La mejor sin duda es la de Nivea) y pasar cantidades pequeñitas con nuestro mágico algodón por toda la superficie del bolso. La superficie de cuero la absorberá y se verá como nuevo. Este truco también es válido para las pieles que se rayan (algunos tipos de cuero son tan naturales y están tan poco tratados que, al pasar una uña por encima, quedan “dibujados”).

6. BOLSOS PRESUMIDOS

Muchas veces (confieso que yo soy una super experta en ello), vamos con tantas prisas que lanzamos haciendo canasta toda clase de objetos dentro de nuestro bolso con tal de salir cuanto antes de casa. El peligro está cuando, entre dichos objetos voladores, se encuentra:

El rimmel
El eyeliner o lápiz de ojos
El boli Bic inmortal del colegio
Polvos de maquillaje
El pintalabios rojo del festi
Un termo con café o té…

No es necesario dejar todas estas cosas en casa, claro está, pero sí ir con cuidado. Al final, los forros de un bolso son también importantes, y da mucha rabia verlos moteados de mil gamas distintas de marrón, negro o azul. El único consejo que puedo dar en este caso, es el de llevar todos estos mini objetos en un neceser, y el termo en la mano, o muy bien cerrado.


PARA TERMINAR…

Los mejores 6 trucos para cuidar de tu bolso de piel que aquí se exponen, sirven para pieles y cueros de vaca y oveja, las pieles más comunes. Para la piel de ante, nobuck o con alguna curtición especial, mejor utilizar un spray protector que repela el agua y la suciedad, y no exponerlo nunca a aceites o lluvia. Si sucediese algo así, deberíamos limpiar inmediatamente y a contrapelo, pero con suavidad, para evitar el aspecto desgastado. En caso de que la mancha sea pequeñita, podemos utilizar una goma especial para ante y nobuck.

Para los bolsos de pieles exóticas (cocodrilo, avestruz, lagarto, pez…) te aconsejo que vayas a cualquier centro especializado en el que puedan darte tips más concretos (los zapateros de barrio son auténticos expertos). ¡No quisiera arriesgarme a dar consejos para pieles tan delicadas como estas!

A parte de estos truquis, es recomendable leer las instrucciones específicas de cuidado que puedan ofrecerte las marcas a las que les compres el bolso. Ante cualquier duda, ¡lo mejor es preguntar!

Muchas gracias por tu tiempo, y seguimos en contacto 😉

Sofía.